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RADIACIONES NO TAN PELIGROSAS


Tras el lanzamiento de las bombas atómicas estadounidenses sobre Japón durante la Segunda Guerra Mundial, pasando por el accidente de 1957 en una instalación secreta soviética ubicada en Siberia, siguiendo con las minas alemanas de uranio, y finalizando en el escape de radiación nuclear de Chernobyl en 1987, los investigadores están descubriendo que las estimaciones de los peligros a largo plazo parecen demasiado pretenciosas, tal y como informó ayer viernes el diario aleman Der Spiegel..
En lugar de las decenas de miles de muertos por cáncer (u otras enfermedades relacionadas con la radiación) esperados tras estos incidentes, los casos documentados han sido de solo unos cientos, afirma el diario germano. Los investigadores muestran que los problemas de salud, incluyendo las deformaciones genéticas, también han sido exagerados.
El trabajo incluye datos de investigaciones realizadas por el Centro de Investigaciones para la Salud y el Medioambiente de Neuherberg (Alemania) - que es el instituto para la protección contra la radiación más grande de Europa. También se añaden datos de investigaciones realizadas en el seno del proyecto Investigación de Riesgos por Radiación en el Sur de los Urales (financiado por la Unión Europea), y del Instituto Nacional contra el Cáncer de los EE.UU., así como de un estudio epidemiológico nipón-estadounidense.
“Por razones encomiables, muchos críticos han exagerado enormemente los riesgos para la salud de la radioactividad”, comentó a Der Spiegel Albrecht Kereller, biólogo de Munich especializado en radiación. “Pero al contrario de lo que la mayoría de la gente cree, el número de víctimas tras estos incidentes no fue de decenas de miles en absoluto”.